viernes, 6 de julio de 2018

Destellos


 -Destellos que provocan luz, luz que generan sombras; sombras que muestran donde comienzan la luz-


Sobre los detalles del mantel y las miga de esta mañana neurótica me detengo a sentir a buscar los poemas entre los pliegues de la cama, la miro y ya no me atrae ( como si algo sucedió ahí y no logro comprenderlo), aun transpira destellos del sueños y el gato que la habita ahora entre esos manantiales de energía que solo felinos pueden ver. Se retuerce me mira, se retuerce – me mira - dejo de la lado este ego humane y me entrego a su ritual. Nos retorcemos – nos miramos – nos miramos nos retorcemos – nos miramos. Se mueve el sol y desplaza la hendija de luz que forma la persiana entre abierta, la luz que permite que ingrese la cortina, esas luces cargadas de polvo matinal, que forman líneas perfectas, con miles de partículas, partículas seres que habitan ese rayo, almas de historias proyectadas en esa línea de sol penetrante. Lineas de sol perfectas en movimiento constantes, danza y estaticidad, suave movimiento sobre el punto del piso y caos irremediable en todo el rayo que flota. Punto de luz que atraviesan todo el ambiente dando destino en el corazón profundo de las sombras del suelo. Una vez que ingresa el primer rayo ya nada es lo mismo, destellos del tiempo que no se detiene- retorcido y espontaneo- Continua ya el gato durmiendo enroscado sin mirar, la habitación llena de tiempo de cientos de líneas de sol con polvo errantes y el suelo un colador, una batalla de sombras y luces por el espacio, un marquito de venecitas doradas y negras, un juego de prefecta simetría para estos ojos de poeta no exigente, un juego de inmensidad dentro de esta habitación para las miradas curiosas y los corazones no tan adoctrinados. Veo el piso, o este nuevo mundo dorado y negro , las líneas del sol en el aire el polvo errático y sin detenerse. Los puntos del piso que insignificantemente se mueven, suaves lentos, constante – miro- siento – habito-; Danza suave de cabeza y de ahí al destello, mantra sordo mirada al infinito de ese punto de luz, vacío de dolor. Lo habito me hundo y lo material se funde en este devenir de sombras y luces. Me vuelco al momento, cada luz en el suelo vibra una historia – una sombra que lentamente es dejada atrás; imagino – transito; les luchadores , atrapados encerrados en jaulas, cárceles, viendo y anhelando el ingreso de estas luces matinales, único calendarios de les privades de todo. Percibo esas almas combativas, fuertes – rusticas – artistas- guerreros- inocentes- depositando toda su espera en el ocio perfecto de contemplar los rayos de sol cargando su esperanza, sintiendo la belleza del mundo, el mismo que los condena y los desalma; estos destellos , luces que al irse traen sombras, me los imagino guerreres ateos- vanguardistas- filósofes- luchadores descreídos del ser infinito. Entregadxs por un instante al dulce explendor del sol, mistico y material. Me destrabo, ya la sombra le gano el espacio al puntos dorado que contemplaba, este rayo se movió, y viene arribando otro en su simetría perfecta, me trae anhelos de algún ser cómodo en su casa, pensando en el romántico amor, buscando porqués, las justificaciones, los motivos, su respiración ansiosa, sus ojos varón que no ha sabido llora, el drama que se arremete como la única respuesta a estas situaciones donde no habita el control racional. La sombra que provocar tanta luz cuando se retira, una oscuridad profunda, pesada, inmediata y no fugaz, veo su cuerpo tenso, sus ojos mal dormidos esa neurosis extrema que deviene del enamoramiento, su mundo de posibilidades y él fijado, atado retorcido en ese instante, a esa compañía, retorciendo momentos idealizados de dos cuerpos, llegando al mismo instante, de adultos paseando sus ñiños profundos, de miradas cómplices que se entienden solas, dos seres dos palmas que se entrelazan , pliegues que coinciden, aromas profundos entre los rulos, unas sonrisas que jamas se desvanecen que nunca se despiden. Miles y miles de sonrisas que se van desvaneciendo, la boca del estómago cerrada como no dejando ir y a tragrar saliva de nuevo, apretar fuerte los ojos intentar sonreir-se. Miro al rayo, me desenfoco lo recorro para arriba, veo al ser mirante, cada rayo de luz de la persiana es una historia, un destello en este ambiente, lo veo al muchacho. Levanta la mirada mira al gato – busca poemas entre los detalles del mantel- ve manantiales de energía entre los pliegues de la sabana- mira al gato se retuerce y se miran – se retuercen y se miran - nos retorcemos y nos miramos- - -Unx se retuerce y se mira-



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